Dichosas normativas

Hace un tiempo, contacté con algunos compañeros y compañeras de profesión para que rellenaran una encuesta y así conocer de primera mano cuál era la realidad en el sector en lo que refiere a la conciliación con la vida personal. Uno de los mayores problemas detectados que les impedía mejorar su situación era que los requerimientos documentales y normativos de los proyectos (y su justificación) les ocupaba una gran cantidad de tiempo, siendo este uno de los causantes de las largas jornadas de trabajo.

Salvo quizá algunas excepciones, estamos de acuerdo en que rellenar las hojas de cumplimiento del CTE o leerse la normativa municipal no es una de las tareas favoritas de nadie. Empezar un proyecto en una localización no conocida anteriormente requiere investigación urbanística, y si es una tipología nueva para nosotros, habrá unos cuantos artículos legislativos que tendremos que repasar y entender.

Para que todo este árduo trabajo sea más fácil, llevadero y eficiente, una buena solución es convertirnos en expertos en la materia. Y para ello, es necesaria cierta especialización. Cuanto más acotemos nuestro campo de actuación, más en profundidad podremos conocerlo. En un mundo complejo donde los requerimientos legales de los proyectos son tan numerosos, la pericia en un campo concreto se ha convertido en una necesidad. El perfil de arquitecto para todo y en donde sea ya no sirve. Además, ser especialista puede posicionarte en el mercado como referente en tu nicho, con el valor añadido que eso conlleva de cara a conseguir más clientes.

Te pondré un sencillo ejemplo para que entiendas el valor de la especialización:

Imagina que vas a unos grandes almacenes donde venden de todo, desde ropa a teléfonos móviles, zapatos, comida, cosas para la casa, etc. Seguro que ya sabes a cuáles me refiero. Imagina que en lugar de haber agentes de venta en cada sección, hubiera vendedores que te recibieran en la entrada y te llevaran a la sección correspondiente para mostrarte el artículo que tu buscas ¿crees que su conocimiento del producto sería detallado? ¿que podrían resolver las dudas que les plantearías? ¿crees que la información recibida sería de tu completa satisfacción? Yo creo que no, que más que recibir información, te sentirías que quieren venderte algo como sea. En lugar de profesionalidad estarías delante de un ejemplo de oportunismo.

Pues bien, eso es lo que algunos profesionales de la arquitectura todavía intentan hacer. No se especializan en ninguna sección. La necesidad de ingresar les lleva a aceptar cualquier trabajo, y en cualquier localización. Lo importante es, sobretodo, obtener el encargo. Y como resultado, tienen que dedicar varias mañanas a entender las normativas que afectan a ese tipo de proyecto y revisando la normativa municipal, o peor aún, el proyecto se demora más tarde por no haber cumplido con algún requerimiento que se les ha escapado, teniendo que hacer modificaciones y revisiones.

Para poder reducir la carga de trabajo que supone el cumplimiento legal y normativo de los proyectos, es absolutamente necesaria la especialización. Convertirse en un profesional experto en un nicho y localización determinados. De esa manera, los requerimientos legales no van a ser un problema, simplemente unas reglas de juego que vas a dominar perfectamente, lo que va a permitirte:

– redactar las memorias mucho más rápidamente, al poder tener incluso plantillas preparadas, 
– poder dar soluciones en obra al momento, sin tener que llevarte la consulta como una tarea posterior,
– posicionarte como un referente en el sector,
– conseguir más clientes que necesitan tu pericia para solucionar su problema,
– encontrar diseños más ingeniosos y atrevidos, al ser conocedor de los límites y de los puntos flacos de las reglas del juego.

He conocido algunos casos de compañeros especialistas. Uno de ellos dedicó casi toda su carrera profesional sólo a proyectar casas de vacaciones para clientes extranjeros en su misma localidad, y se ganó muy bien la vida. Puede que te centres en diseñar reformas de pisos en Barcelona ciudad, o consultorios médicos en Andalucía, o que trabajes para comunidades de vecinos en la zona periurbana de Madrid, hay miles de nichos para elegir, pero procura escoger un tipo de proyecto y una ubicación para empezar.

Ser especialista no tiene porque implicar que tu trabajo sea aburrido y monótono. Cada caso que se presenta es diferente, y no tener que preocuparte por el tema legislativo te da más tiempo para el diseño, la representación o la búsqueda de clientes. Además, puedes incorporar más especialidades o más emplazamientos cuando ya tengas un buen dominio de los primeros.

La especialización y la pericia en un campo concreto es, sin duda, una gran salida a la situación actual en nuestra profesión, tanto para facilitarnos el trabajo como para poder ofrecer un servicio de calidad que nos proporcione más encargos.

y tú, ¿crees en la especialización o prefieres la figura del arquitecto de cabecera?

 

Gracias por estar ahí.
Agus

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Soy Agus Boada, arquitecto y apasionado de la productividad en el trabajo. Ayudo a profesionales de la arquitectura a trabajar de una forma más eficiente para obtener un mejor equilibrio con su vida personal.

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